Olvidada en la despensa y desterrada de las mesas como postre diario, la granada vive ahora una nueva oportunidad. Desde hace unos años empieza a tener sitio no solo en fruterías y en tiendas de dietética, si no en los laboratorios cosméticos y farmacéuticos.
Hasta ahora, este fruto de pepitas rojas translúcidas apenas ocupaba un lugar decorativo en postres y ensaladas. Pero los últimos estudios determinan que se trata de un potente antioxidante. “Lo más destacable del zumo de granada es su elevado contenido en compuestos antioxidantes naturales, fundamentalmente polifenoles”, explica Ángel A. Carbonell-Barrachina, catedrático de la Universidad Miguel Hernández.
Y en concreto un tipo de polifenoles, “las punicalaginas, responsables de aproximadamente el 50% de la capacidad antioxidante del zumo de granada. A modo de comparación, podemos indicar que la capacidad del zumo de granada es superior a la del té verde y más de tres veces superior a la del vino, que contiene resveratrol”, añade.
Los especialistas consideran que la piel de la granada tiene una capacidad antioxidante diez veces superior a la de su parte comestible. Al unir en el zumo el fruto y parte de la cáscara, sus beneficios se acrecientan.
Las últimas investigaciones hacen hincapié en que el consumo habitual del zumo de granada favorece la circulación sanguínea y la actividad cardiaca y mejora la función sexual. Y algo más llamativo: hay indicios de que los compuestos presentes en el zumo de granada podrían interferir en el desarrollo de determinadas enfermedades tumorales.
“En la actualidad se están investigando sus efectos sobre la actividad antitumoral, con especial atención al cáncer de próstata o colon. Parece ser que tienen una acción apoptótica y antiproliferativa de diversas células carcinogénicas,es decir, provoca la muerte de las células malignas o al menos evita su proliferación.
Sin embargo, hay que ser precavidos. Muchos de estos estudios están en fases preliminares y hay que esperar a obtener resultados definitivos que prueben este efecto beneficioso”, agrega el doctor Carbonell-Barrachina.
Al hilo de Fruit Attraction se celebrará un simposio sobre las propiedades de la granada organizado por el departamento de producción vegetal y microbiología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) y otras entidades universitarias. Este encuentro internacional continúa las líneas de investigación abordadas en anteriores congresos, uno de ellos en España (en 1998). Las otras convocatorias se celebraron en Turquía (en 2006) e India (en 2009).
Eduardo Vidal, propietario de la empresa Granatum Plus, ha propiciado en parte la creciente popularidad de esta fruta en España al abrir un nuevo canal de venta por Internet. Vinculado a una familia productora de naranjas y granadas, hace años analizó la diferente suerte de ambas frutas. Mientras la naranja goza de reconocimiento y su consumo está garantizado, la granada quedaba arrinconada.
Pero la creación de la página web empezó a depararle sorpresas. No solo le llegaron clientes. A través del sitio le llegó información de que desde 1998 la granada había experimentado cierto auge en Estados Unidos, tras realizarse diversos estudios que avalaban su acción benéfica en pacientes con problemas de próstata y otras dolencias.
España es la mayor productora de granada dentro de la UE, aunque otros países próximos del arco mediterráneo (Marruecos, Túnez,Egipto y Turquía) son grandes productores y consumidores. “En 2000, científicos del CSIC dieron a conocer sus investigaciones sobre la fruta, pero este estudio apenas tuvo repercusión en España”, recuerda Vidal.“Fue una pena”, declara, “porque si se hubiera impulsado su explotación hace diez años, estaríamos en los primeros puestos tras Irán e India, los principales productores. Pero ahora hay más de una decena de países que nos han tomado la delantera. Israel, por ejemplo, dobla la producción española”, continúa.Vidal no solo distribuye sus zumos de granada en tiendas de dietética y alimentación. “Hay alguna farmacia que me pide de forma regular para un cliente asiduo” dice. En los comienzos, la mayoría de los clientes llegaron de uno en uno, y buena parte de ellos eran extranjeros afincados en España.
El profesor Ángel Carbonell-Barrachina y el equipo del departamento de tecnología agroalimentaria de la UMH trabajan desde 2007 en temas relacionados con la calidad de la granada y sus derivados. “Al ser una fuente natural de compuestos antioxidantes sin un precedente en la dieta normal de un consumidor europeo, su ingesta es altamente recomendable”, declara el investigador. Precisa, sin embargo, que hay que diferenciar ente el zumo puro (que integra también parte de la piel) y el néctar. Este puede ser una bebida agradable, pero “es muy probable que su aporte en antioxidantes sea muy reducido”, señala. El zumo, por el contrario, se reconoce “por su gusto amargo y su sensación astringente”.No se trata de forzar su consumo como medicamento, sino de incorporarlo como parte de una dieta sana de modo regular”, concluye. No hay duda, es la hora del elogio de la granada. Y por extensión, de los zumos naturales de todos los colores.